Estructura del marco de la mirada.

Siempre se ha dicho aquello de que los ojos son el espejo del alma y ésta debe ser la causa por la que muchos pacientes han hecho de la mirada, un motivo de consulta muy frecuente.

El paso del tiempo afecta a todas las estructuras que hay alrededor de los ojos  y por ello, la mirada acaba perdiendo jovialidad reflejando una tristeza que probablemente no corresponda con el estado anímico del paciente.

La musculatura de la frente, la región de la sien, las cejas, los ojos y la mejilla, son componentes esenciales del marco de la mirada. Cuando estas estructuras comienzan a acusar el paso del tiempo,  se producen una serie de cambios anatómicos que alteran la forma y estructura del marco de la mirada y que ponen de manifiesto que se ha instaurado el envejecimiento de los tejidos de la zona.

Principales signos de envejecimiento de la mirada:

  • Descenso de la cola de la ceja.
  • Hundimiento del área de la sien.
  • Aumento de la laxitud del párpado superior.
  • Aparición de bolsas de grasas en el párpado inferior.
  • Aparición del surco de la ojera o surco nasuyugal.
  • Aparición de arrugas perioculares.

Actualmente, la medicina estética dispone de un arsenal terapéutico muy variado para mejorar la mirada sin necesidad de cirugía estética, si bien, en algunas ocasiones la cirugía es la única opción terapéutica eficaz, de ahí la importancia de un buen diagnóstico médico.

Ulthera, único dispositivo aprovado por la FDA para lifiing de ceja no quirúrgico.

Dentro de la opciones no quirúrgicas, el tratamiento que más satisfacciones me está dando es sin duda Ultherapy, mediante esta tecnología, depositamos calor en capas profundas de la piel donde encontramos la mayor cantidad de tejido conectivo y gracias a su calentamiento conseguimos la producción de nuevo colágeno y elastina que provocarán un mayor tensado de la piel. Con Ultherapy podemos conseguir una elevación de la ceja y la retracción de la piel del párpado superior, devolviendo profundidad a la mirada que se encuentra más abierta debido a la retracción del tejido palpebral y del lifting de la ceja. Ulthera es, actualmente, el tratamiento que más realizo para mejorar la mirada.

Por otro lado, la infiltración de hidroxiapatita cálcica o ácido hialurónico nos ayudará a reestructurar la zona de la sien y de la mejilla. Gracias a este efecto, reposicionamos los tejidos adyacentes que debido a la pérdida de elasticidad y a la reabosrición osea, se habían ido desplazando hacia abajo entristeciendo el aspecto de la mirada. La aplicación de un tipo de ácido hialurónico específico en la zona del surco nasayugal nos puede ayudar a mejorar el aspecto de las bolsas grasas del párpaddo inferior, disimulándolas considerablemente si además aplicamos carboxiterapia por su efecto lipolítico.

Finalmente, no puedo olvidarme de la aplicación de toxina botulínica en puntos estratégicos de la musculatura periocular para conseguir una menor fuerza de contracción en los músculos que se encargan del descenso de las cejas, de este modo si dicha musculatura tiene menos poder de contracción, las cejas podrán elevarse unos milímetros mejorando considerablemente ese aspecto de mirada cansada por el que tantos pacientes nos preguntan.

El área periocular es extremadamente compleja anatómicamente, por tanto, se requiere un gran conocimiento de todas sus estructuras y por supuesto de las técnicas a aplicar. La experiencia médica es un grado muy importante a considerar en este tipo de tratamientos, por tanto si como paciente, estás pensado en realizarte uno de estos tratamientos, ponte solo en manos de los mejores profesionales, es decir los que velamos por una medicina estética de rigor y apoyada en la evidencia clínica.

Dr. Sergio Fdez.

 

 

 

 

 

 

 

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